Cuidar no es solo tarea del sistema de salud: es una responsabilidad de toda la comunidad.
El enfoque de comunidades compasivas propone una respuesta concreta y, al mismo tiempo, desafiante: el cuidado es una responsabilidad compartida. No se trata de reemplazar al sistema de salud sino de ampliarlo, reconociendo que el bienestar depende también de la red que rodea a cada persona.

